La cadena remodelará más de 600 tiendas y busca mejorar la experiencia de compra tras problemas con robos y errores en cobros.
Walmart anunció en Estados Unidos una reducción gradual de las cajas de autopago como parte de una nueva estrategia enfocada en reforzar la atención al cliente y modernizar sus tiendas, una decisión que también tendrá impacto en sus operaciones en México.
La compañía informó que durante 2026 acelerará la renovación de más de 600 sucursales, incorporando mejoras tecnológicas, rediseño de espacios y nuevos sistemas para agilizar el proceso de compra.
Sin embargo, el cambio más llamativo será el regreso de más cajeros y supervisión humana en áreas donde anteriormente predominaban las cajas automáticas. La decisión surge luego de que el modelo de autopago enfrentara problemas relacionados con robos, errores en cobros y una experiencia de compra que no terminó de convencer a muchos clientes.
La empresa busca ahora equilibrar el uso de tecnología con una atención más personalizada y segura, apostando por un modelo híbrido que permita mantener rapidez en las compras sin perder el control operativo.
Especialistas consideran que este movimiento refleja una tendencia creciente dentro del comercio minorista, donde la automatización total comienza a ser replanteada ante las necesidades reales de los consumidores.
Con esta estrategia, Walmart no solo renovará físicamente sus tiendas, sino que también transformará la manera en que millones de personas realizan sus compras diarias.